Mientras la industria automotriz europea parece haber sentenciado al segmento de los monovolúmenes en favor de los SUV, en el mercado asiático la categoría vive una transformación radical. Geely, el gigante chino que rescató y revitalizó a Volvo en 2010, ha presentado oficialmente el Galaxy V900, un vehículo que no solo destaca por sus dimensiones, sino por integrar una ingeniería de eficiencia récord y un nivel de confort propio de la aviación privada.
Ingeniería de rango extendido: 1.220 km sin interrupciones
El corazón del Galaxy V900 es su sistema de propulsión eléctrica de rango extendido (EREV). A diferencia de los híbridos convencionales, utiliza un motor 1.5 turbo diseñado exclusivamente para actuar como generador de alta eficiencia (47,26% de eficiencia térmica), alimentando dos motores eléctricos que entregan una potencia conjunta de 456 CV (340 kW).
Esta arquitectura, apoyada por una batería de 50 kWh suministrada por el líder mundial CATL, permite una autonomía eléctrica pura de 260 km, ideal para desplazamientos urbanos sin emisiones. Sin embargo, su verdadero potencial surge en viajes de larga distancia, donde la autonomía total alcanza los 1.220 kilómetros (ciclo CLTC), eliminando de raíz la «ansiedad por la autonomía» que aún frena a muchos compradores de vehículos eléctricos puros.
Un «Yate Terrestre» de alta tecnología
Con 5,36 metros de longitud y una distancia entre ejes de 3,20 metros, el V900 se posiciona como uno de los vehículos más espaciosos del mercado. Geely ofrece configuraciones de 6, 7 y hasta 8 plazas, adaptándose tanto a familias numerosas como al transporte ejecutivo de alto nivel.
El interior representa un salto cuantitativo en calidad percibida:
- Asientos «Zero Gravity»: Equipados con funciones de masaje, ventilación y calefacción.
- Infoentretenimiento: Una pantalla central de 15,4 pulgadas procesada por el chip Qualcomm 8295P, garantizando una fluidez de interfaz líder en la industria.
- Sonido Inmersivo: Un sistema de 27 altavoces que convierte el habitáculo en una sala de cine móvil.
- Seguridad Activa: Un sensor LiDAR integrado en el techo que habilita funciones avanzadas de conducción autónoma, herencia directa de la filosofía de seguridad de su marca hermana, Volvo.
El desafío comercial: ¿Es posible competir con este precio?
La mayor sorpresa del Galaxy V900 reside en su estrategia de precios. En su fase de preventa en China, el modelo arranca en aproximadamente 39.130 euros (319.800 yuanes). Para ponerlo en perspectiva, en mercados como el español, esta cifra apenas alcanza para un SUV compacto de gama media con equipamiento estándar.
Aunque Geely aún no ha confirmado la fecha exacta de su desembarco en el continente europeo, la marca Galaxy está diseñada para la expansión global. La reciente expedición de 18.000 kilómetros desde su sede central hasta París no fue solo una prueba de resistencia, sino una declaración de intenciones: la tecnología china ya no solo compite en precio, sino en fiabilidad y sofisticación técnica.
El Geely Galaxy V900 no es solo un coche familiar; es el síntoma de una industria que ha aprendido a combinar el músculo financiero asiático con la tradición de seguridad europea para crear un producto que, hoy por hoy, no tiene rival directo en Occidente.
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