LIMA – Lo que era una crisis anunciada se ha convertido en una condena logística. El Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC) confirmó que la Carretera Central —el cordón umbilical que abastece a la capital— mantendrá restricciones severas para el transporte de carga pesada y unidades especiales hasta el 31 de diciembre de 2027.
La medida, oficializada mediante Resolución Directoral, responde a una realidad alarmante: la vía fue diseñada para soportar 4,000 vehículos diarios, pero hoy es asfixiada por más de 7,000 unidades cada 24 horas. Este exceso de tráfico no solo ha pulverizado la carpeta asfáltica, sino que ha convertido el tramo entre Ñaña (km 19) y La Oroya (km 161) en una trampa mortal de alta congestión.
El «torniquete» al transporte pesado
El nuevo cronograma de restricciones, que entró en vigor este 1 de enero de 2026, establece un control rígido para evitar el colapso total:
- De lunes a jueves: Solo podrán circular vehículos especiales con autorización previa de Provías Nacional.
- De viernes a domingo: Prohibición absoluta. Ninguna unidad de carga especial podrá transitar por el tramo restringido, frenando en seco parte del flujo logístico industrial hacia la sierra central.
- Veto total: Los vehículos de gran envergadura, como los bitrenes, quedan fuera de circulación de forma permanente en esta ruta.
Gremios advierten: «Estamos ante un parche, no una solución»
La respuesta de los sectores productivos no se ha hecho esperar. La Cámara de Comercio de Huancayo (CCH) calificó estas restricciones como una medida paliativa frente a décadas de inacción estatal. Según Jesús Capcha, director de Competitividad del gremio, la falta de una autopista de cuatro carriles y el retraso en proyectos de infraestructura básica están estrangulando el desarrollo regional.
«La Carretera Central ya no da más. Si no se activa de inmediato una estrategia multimodal que incluya el potenciamiento del Ferrocarril Central y alternativas aéreas de carga, el centro del país seguirá pagando el costo de la ineficiencia política», advirtió Capcha.
Emergencia logística
La medida del MTC busca «garantizar la seguridad vial», pero el costo económico es incierto. Con una infraestructura que opera al 175% de su capacidad, el país se enfrenta a dos años más de congestión crónica, mientras la esperada Nueva Carretera Central sigue siendo un proyecto lejano para la urgencia que demanda el transporte nacional.
Leer más:
- Contraloría detecta falta de transparencia en contratos de Pueblo Libre
- Escándalo en Pueblo Libre: Grietas legales en licencias de edificación
Para compartir este artículo, pueden utilizar los siguientes hashtag: CarreteraCentral #MTC #TransportePeru #Logistica #Huancayo #Infraestructura #PeruHoy #EconomiaRegional


